08 de mayo de 2007  
Número 27
Año nuevo, sexenio nuevo
Perspectivas en materia de derechos humanos para el 2007


Editorial

En materia de derechos humanos México vive un momento muy importante en su historia contemporánea. Después de un periodo de crecimiento y consolidación en las instituciones civiles y públicas de derechos humanos, se llegó a un punto en el que  incluso el anterior gobierno federal se apropió del concepto para promoverse en espacios internacionales con un éxito importante que le llevó a obtener la presidencia del consejo de derechos humanos de la ONU.

Lamentablemente esta situación no tuvo los efectos internos positivos que habría cabido esperar. Lo cierto es que el anterior periodo gubernamental dejó un saldo negativo en la materia, especialmente hacia el final del sexenio. Por esta razón creemos que es importante, a unos meses de este doble inicio, valorar los hechos más significativos de nuestro presente, en contraste con los antecedentes más relevantes.

Así, el presente número de De Fondho presenta los elementos y las tendencias que consideramos importantes para el trabajo de derechos humanos en México, aquí y ahora. Siendo el universo de los derechos humanos tan amplio, hemos optado por realizar una segmentación temática que agrupe sujetos y derechos desde una perspectiva integral.

Especialmente relevante nos parece señalar el evidente retroceso en el cumplimiento de los derechos civiles y políticos que parecían haber avanzado en los últimos años. Algunos de los hechos graves que advertimos son:

1.       La inexistencia de una política de derechos humanos por parte del actual gobierno federal. 

  1. Los graves riesgos que enfrentan los defensores de derechos humanos y los comunicadores.
  2. La vulnerabilidad de quienes prestan su solidaridad
    a los migrantes en tránsito, generalmente mujeres con familiares migrantes.

4.       La situación de vulnerabilidad a que se están viendo sometidos los policías en el marco de la guerra contra
el narcotráfico.

Al mismo tiempo tratamos de exponer a nuestros lectores la perspectiva del trabajo que el Centro Prodh desarrolla en relación con una realidad compleja, en la que interactuamos con una sociedad que demanda cada vez más el respeto a sus derechos por parte de un estado que se muestra reacio a asumir sus compromisos.

Los derechos humanos y el  gobierno de Calderón: pronóstico reservado

 

La intención de este texto es la de ofrecer a nuestros lectores una prospección de lo que consideramos que se puede esperar para el presente año en materia de derechos humanos, tomando en cuenta el hecho de que está iniciando también un nuevo sexenio.

Un posible referente en este sentido es el año 2001, cuando México
 –al darse por primera vez la alternancia en el gobierno federal– vivía una situación inédita en su historia que generó muchas expectativas en la sociedad civil. La realidad, sin embargo, fue sumamente decepcionante. En términos generales podemos afirmar que “el sexenio de la alternancia que usó el discurso de los derechos humanos como una de sus principales divisas durante la campaña electoral del año 2000, deja un saldo de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, muchas de ellas con respaldo legal… [1] .

Esta situación se fue agudizando de manera paulatina con el avance del sexenio. De tal manera que para entender de manera amplia el discurso y los mecanismos de acción actuales en relación a los derechos fundamentales, es útil remontarnos al último tramo del sexenio anterior.

1. Antecedentes:
La herencia del sexenio anterior

Conforme se acercaba el cambio de gobierno, tanto el tono del discurso como la acción represiva ante los movimientos sociales se fueron endureciendo. Especialmente entre 2004 y 2006 se pudo observar un incremento en la represión a movimientos sociales en Guadalajara, Lázaro Cárdenas, San Salvador Atenco y Oaxaca. En este último caso, desarrollado a partir del mes de junio, se presentaron 23 muertos durante 2006, de los cuales la procuraduría estatal sólo reconoció 11 y la CNDH a 20.

De manera paralela a esto hubo un incremento notable en las ejecuciones por parte de la delincuencia organizada que pasaron de 1304 ejecuciones en el 2004 a 2005 ejecuciones en el 2006 [2] , lo que significa un incremento de 801 muertes. Esto a pesar de que fue anunciada, especialmente a partir del 2005, una intensificación en la militarización de la lucha contra la delincuencia organizada con el operativo México Seguro, que sin embargo no logró contener
la expansión del crimen organizado ni la espectacularidad de
sus acciones.

En el campo político, el 2 de julio de 2006 se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en medio de un clima de mutua descalificación entre los principales contendientes. La polarización que sigue a la jornada electoral lleva al país a un escenario de alta confrontación política que deviene en la descalificación por parte de un sector muy amplio de la sociedad al triunfo de Felipe Calderón. Se llevan a cabo importantes movilizaciones por el respeto al voto en todo el país y en la ciudad de México un plantón en Paseo de la Reforma genera una polémica en torno al derecho de libre tránsito en la que la CDHDF emite un extrañamiento al GDF por medio de una recomendación por no “liberar el tránsito” en el paseo de la Reforma [3] .

En términos económicos, la inflación se mantuvo en 4.05%, cercana a las estimaciones oficiales, aunque cabe señalar que los alimentos, bebidas, educación y esparcimiento tuvieron incrementos por arriba de la inflación [4] . Por otra parte se reportó un desempleo abierto de cerca de 4% según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) [5] . Pero esta cifra es engañosa porque no refleja la calidad del empleo que hace que otro 7% de la población sufra subempleo visible, es decir que trabajen menos de lo que necesitan, así como tampoco el empleo informal en el que participa cerca del 28% de la Población Económicamente Activa (PEA) lo que refleja un alto grado de incertidumbre económica para las personas en su vida cotidiana. Estas cifras se traducen en un insuficiente incumplimiento del derecho
al trabajo.

Finalmente cabe señalar que durante el 2006, México se consolidó como el país más peligroso de la región para los periodistas, ya que acumuló 10 asesinatos en ese periodo. Según datos oficiales de la CNDH, esta cifra se elevó a 27 durante todo el sexenio anterior. En el caso de los defensores de derechos humanos, la CIDH presentó un extenso informe en el que documentó su “profunda preocupación” por el alarmante índice de agresiones a defensores en toda América Latina, pero especialmente en México. 

2. La invisibilización de los derechos humanos en el presente sexenio

Desde el inicio mismo del sexenio actual, el nuevo gobierno federal se encontró en medio de una crisis política sin precedentes, al ser cuestionada su legitimidad política por parte de un sector importante de la población. Ante ese escenario tomó la decisión de establecer un pacto con dos actores que consideramos que serán clave en el sexenio: las fuerzas armadas y los medios electrónicos de comunicación. En esta lógica se organizó la ceremonia mediática de toma de posesión transmitida el 1ro de diciembre durante la madrugada. En ese acto quedan claros los factores de legitimidad del actual gobierno: fuerza pública y control de la opinión pública.

Al mismo tiempo parece claro que no existe una intención oficial de impulsar a los derechos humanos, ni siquiera como un discurso al exterior del país, como ocurrió en el sexenio de Fox. Desde el mes de enero se vieron signos preocupantes en este sentido con un desliz por parte de la titular de la Unidad de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, María del Carmen Díez Hidalgo, cuando descalificó a la Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos (CCIODH), al considerar que no es un organismo "reconocido" o con la "respetabilidad de organizaciones no gubernamentales tipo Amnistía Internacional" [6] .

Posteriormente esta tendencia se fue confirmando con distintos hechos. Uno de ellos fueron las afirmaciones de Amnistía Internacional en febrero, considerando “vergonzoso y escandaloso el sistema de justicia [7] ” de México, en el marco de una visita para presentar un informe sobre justicia penal y seguridad pública en la que manifestó no haber hallado interés en las autoridades en los contenidos del informe. En el mes de abril realizó una visita oficial a México Florentín Menéndez, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para México, quien señaló graves rezagos en el respeto a los derechos humanos
en México [8] .

Finalmente diversas organizaciones nacionales han denunciado “un claro retroceso en materia de derechos humanos en México”, luego de recibir un trato inequitativo en la primera reunión de la Comisión de Política Gubernamental en Materia de Derechos Humanos, en la que fueron citados una hora después de los funcionarios públicos [9] , bajando claramente el perfil de su participación con relación al sexenio anterior. Estos hechos apuntan a la ausencia de una política oficial en la materia. 

Estrategias de seguridad pública y vulneración de los derechos a la vida, a la integridad, a la seguridad y  al libre tránsito

En esta perspectiva ubicamos graves riesgos para el respeto a los derechos humanos que ahondan la vulnerabilidad de nuestros grupos destinatarios. Esto, derivado de una estrategia de seguridad pública que involucra a los tres poderes de la unión y que continúa las líneas de acción trazadas en el año anterior sin realizar un balance crítico que permita realizar ajustes e involucrar a los distintos sectores sociales en la solución de un grave problema nacional.

En el caso del ejecutivo federal, la estrategia ha implicado repetir el esquema del programa México Seguro, el cual implica la centralización del combate a la delincuencia organizada con la creación de la policía federal única y el involucramiento de las fuerzas armadas en una escala cada vez mayor en tareas que corresponden al ámbito civil. Se ha implementado un operativo permanente en diversos estados del país que ha derivado en un escalamiento en el conflicto con la delincuencia organizada al interior del país que ha tenido como consecuencia directa 979 ejecuciones en el actual sexenio, hasta el 24 de abril de 2007 [10] . Las cosas han llegado a tal grado que el lunes 16 de abril de 2007 se instaura el record de ejecuciones con 22 en un solo día [11] .

Es importante resaltar que la militarización de las fuerzas de seguridad pública tiene un sustento legal bastante cuestionable en términos de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada. Además se han dado incidentes como el caso Albano Ramírez en el que el abuso policial llega al asesinato, o el de Ernestina Ascensión, que ha evidenciado las dificultades para acceder al derecho a la verdad y a la justicia, además de cuestionar severamente la voluntad oficial y los mecanismos para investigar presuntos delitos por parte
de militares.

En el caso del poder judicial, en enero la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó la obtención de pruebas obtenidas por medio de cateos sin orden judicial en caso de que exista flagrancia. Resulta especialmente preocupante la decisión de la Corte por la existencia de la figura conocida como flagrancia equiparada, que permite detener a alguien –dependiendo del ámbito de competencia– entre 48 y 72 después de ocurrido el delito. En el ámbito legislativo, esta tendencia podría ser reforzada de aprobarse la reforma penal propuesta por el ejecutivo, la cual propone legitimar las excepcionalidades y fortalecer la militarización a pesar del fracaso de la estrategia.

Por otra parte cabe señalar que este endurecimiento y tendencia a la centralización de las acciones no sólo están ubicadas en el nivel federal, sino que se reproducen tanto a nivel estatal como municipal. Un ejemplo claro de ello son las acciones realizadas por parte del Gobierno del Distrito Federal (GDF) en el barrio de Tepito y en Iztapalapa, que según una evaluación inicial por parte de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) fueron realizadas de manera “ilegal porque se procede de una manera que no cubre las formalidades” [12] , vulnerando el estado de derecho y poniendo en riesgo a terceros.

Otro hecho preocupante es que pareciera que todos los ámbitos y niveles de gobierno están convalidando, de hecho, la guerra abierta declarada por Calderón [13] . En este sentido percibimos el riesgo de que esta política implique un retroceso en las libertades democráticas aún mayor al que se vive actualmente. En especial si lo sumamos a una nueva tendencia paralela a esta confrontación de alta intensidad que se generaliza en el país, en la que los grupos de la delincuencia organizada comienzan a filtrar evidencias de su colusión con sectores políticos, lo cual ahonda la confusión social vulnerando la de por sí escasa confianza de la ciudadanía en los funcionarios públicos [14] , en detrimento del derecho a la justicia y a la seguridad. 

Mientras esto sucede se configura una tendencia discriminatoria, relacionada con la militarización de la seguridad pública y que ha sido un signo claro del estilo de Calderón. Uno de sus primeros actos de gobierno fue el anuncio de mejoras en las condiciones laborales de los militares, lo que si bien ocurrió hasta febrero, constituyó un paso claro en favor de los elementos que están siendo colocados en la línea de batalla contra el crimen organizado. Sin embargo, en el caso de los policías el trato ha sido diametralmente opuesto.

Más allá del hecho de que en el marco de los operativos se haya asegurado a varios batallones enteros de policías locales por su presunta colusión con el crimen organizado, lo cierto es que no se han atacado los aspectos estructurales que los hacen propicios a esas prácticas. Según el estudio Expectativas Salariales en México [15]
a principios de 2006 se consideraba que en promedio un policía debería de ganar 6,324 pesos mensuales, en contraste con los 3,486.75 pesos mensuales que en promedio percibían.

Esto nos coloca ante un escenario en el que las policías son marginalizadas, lo cual en lugar de fortalecer sus condiciones para combatir al crimen, los convierte en un nuevo grupo vulnerable.
No sólo por el hecho de que los policías representan cerca de 11% de las ejecuciones [16] en promedio, sino porque se da un deterioro paulatino en sus condiciones de trabajo. En este contexto han comenzado a surgir grupos de policías que se organizan y movilizan para exigir reivindicaciones laborales y un mayor apoyo que garantice su integridad física. Tenemos noticias de que esto ha sucedido en los estados de México [17] , Nayarit [18] y Oaxaca [19] Cabe señalar que la evolución que se de en este nuevo foco de atención resultará fundamental para el mejoramiento de los niveles de seguridad ciudadana en México.

Incremento en los riesgos para comunicadores

En ocasiones anteriores el Centro Prodh informó acerca del constante riesgo enfrentado durante la pasada administración por los comunicadores al ejercer su derecho a la libertad de expresión. A cuatro meses del inicio del nuevo gobierno no hay muchas esperanzas de mejoría, especialmente después de que organismos como la Federación Internacional de Periodistas (FIP), la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) han coincidido en que México es el país más peligroso de América latina para los periodistas y el segundo más peligroso del mundo, solo después de Irak.

El caso de Rodolfo Rincón Taracena, quien desapareció desde el 20 de enero de 2007, es el primero de esta naturaleza en el actual sexenio. Aparentemente su desaparición está relacionada con una serie de reportajes que realizó sobre narcomenudeo y corrupción de autoridades locales en Tabasco. El caso está a cargo de la procuraduría estatal –instancia involucrada en las investigaciones que realizaba el reportero–, que durante la indagatoria ha sido acusada de hostigar y tratar de inculpar a compañeros de Rodolfo [20] .

Entre los casos más recientes de ataques contra periodistas, cabe señalar el caso de Amado Ramírez, corresponsal de la cadena Televisa en Acapulco, el de 6 abril de 2007 al salir de su programa de radio. Al día siguiente, su compañero de programa Misael Habana, corresponsal del periódico La Jornada, recibió amenazas [21] . Aparentemente el caso también estaría relacionado con
el narcotráfico.

Finalmente es importante mencionar el secuestro del director del periódico Interdiario ocurrido el lunes 16 de abril en el estado de Sonora, cuyo cuerpo fue encontrado en el estado de Chihuahua una semana después. Asimismo, el martes 17 de abril por la noche estalló una granada en las oficinas del periódico Cambio Sonora, en el estado de Sonora. Estos casos evidencian la agudización de los ataques continuos contra periodistas y la creciente impunidad ante ello.

El presente gobierno ha iniciado con poco interés en el esclarecimiento de los ataques contra periodistas registrados durante la anterior administración. Aunque se han dado algunos avances en el terreno legislativo con la despenalización de los delitos de opinión a nivel federal, lo cierto es que la vulnerabilidad de los periodistas tiende a incrementarse mientras transcurre el tiempo sin que las distintas autoridades de gobierno asuman su responsabilidad de garantizar la seguridad de los ciudadanos en general y de los comunicadores en particular.

Situación de los defensores de derechos humanos

En el caso de los defensores de derechos humanos existe una situación de vulnerabilidad que se ha visto agudizada por alguna mercadotecnia política que ha sembrado la percepción de que la defensa de derechos humanos implica la defensa de delincuentes. En este rubro cabe destacar la preocupación expresada por el presidente de la CIDH Florentín Menéndez, quien en abril, durante su visita oficial a México, señaló que a nivel hemisférico se han incrementado los riesgos, apuntando “la falta de investigación seria de las denuncias que involucran a los defensores en algunos casos, así como la lentitud de la administración de justicia en otros, sumadas al desconocimiento por parte de los estados en relación a que los activistas enfrentan obstáculos en el ejercicio de sus actividades y que, como consecuencia, requieren de una protección especial, son todos factores que dan lugar a la impunidad de los agresores” [22] .

A nivel nacional esta vulnerabilidad se expresa en la poca certeza que se ha dado a la resolución de homicidios o agresiones en contra de defensores de derechos humanos. En este sentido son paradigmáticos los casos de Digna Ochoa –recientemente reabierto a petición de los familiares de la abogada– o el de Griselda Tirado. Asimismo, casos como el de Oaxaca donde en el marco del conflicto social iniciado en junio del 2006, demuestran la vulnerabilidad de las organizaciones civiles ante la impunidad con que medios oficialistas descalifican su trabajo, o ante la inacción por parte de los organismos oficiales de derechos humanos que implica complicidad con los violadores de derechos humanos [23] .

Mención aparte merece un fenómeno relativamente reciente en el contexto del cual están surgiendo organismos “defensores de derechos humanos” apócrifos. Uno de estos casos se dio en la delegación Benito Juárez de la Ciudad de México, aparentemente en colusión con una banda de robacoches [24] . Cuando eran detenidos, un abogado se presentaba como defensor intimidando a las autoridades. El otro caso fue en Querétaro, en donde incluso fue encontrada una oficina y vehículos con logotipos de la comisión estatal de derechos humanos [25] .

Criminalización de los movimientos sociales

En un contexto de baja credibilidad hacia la clase política, los elementos anteriores contribuyen a la creación de un ambiente de temor y excepción social que rompe el tejido social y aísla a los ciudadanos, otorgando facultades extraordinarias al ejecutivo con el pretexto de la inseguridad pública. Esto permite vulnerar las garantías individuales, especialmente la de libre tránsito, lo que se suele dar en dos contextos. Uno de ellos son los retenes instalados en el contexto de la lucha contra la delincuencia organizada, en donde se han señalado varios casos de excesos e incluso muertes no aclaradas [26] .

Pero en otras ocasiones estas estructuras son usadas políticamente para atacar las alternativas civiles y comunitarias de gestión pública y consolidar modelos centralizados de operación policíaca. A su vez, son utilizadas indistintamente para atacar al crimen organizado –con poca efectividad-- o a los movimientos sociales que cuestionan la legitimidad del régimen. Esto no sólo ocurre a nivel federal, sino estatal y municipal. En este sentido  persiste la impunidad por parte de los agentes del estado en los conflictos señalados, mientras que los miembros de los movimientos sociales han sido condenados duramente. Un ejemplo paradigmático de esto es el caso de Atenco, donde se ha condenado a varios líderes a 67 años equiparando un hecho político a uno delincuencial. Al mismo tiempo persiste la inacción oficial para castigar a los policías que cometieron violaciones sexuales.

Otro signo relevante en este sentido fue la detención, a principios del sexenio, del vocero de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, Flavio Sosa, mientras se dirigía a una reunión de negociación con la Secretaría de Gobernación [27] , tras lo cual fue trasladado a una cárcel de alta seguridad. En este mismo sentido apunta el exceso en el uso de la fuerza pública que se ha dado en algunos casos recientes a nivel municipal [28] .

Delitos del Pasado: delitos olvidados

En el caso del derecho a la verdad, relacionado con los delitos vinculados a la llamada guerra sucia ya en nuestro balance sexenal [29] habíamos hablado del estrepitoso fracaso de la FEMOSPP y de la impunidad que se ha tendido sobre la mayor parte de las averiguaciones previas relacionadas con esta situación paradigmática. A finales de noviembre del 2006 se emitió el acuerdo para desaparecer la FEMOSPP sin importar las averiguaciones pendientes y sin ofrecer a los familiares e interesados ningún tipo de explicación.

Las perspectivas no resultan optimistas, pues a la fecha no se tiene claro cual será el destino de la investigación y el trabajo realizado por la fiscalía. Se sabe que los expedientes han sido canalizados a la Coordinación General de Investigaciones, instancia que suele conocer de delitos de índole financiera, pero no se ha hecho público el procedimiento por medio del cual el actual gobierno atenderá estas denuncias ni la instancia responsable de desahogarlos.

Consideramos que existe la evidente intención de dar carpetazo al asunto. En esa medida, esta situación continúa resultando paradigmática del estado de los derechos humanos en México, dado que el nivel de cumplimiento del derecho a la verdad puede arrojarnos signos claros de la tendencia de un gobierno a respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

El caso de los grupos indígenas

En el caso de los pueblos indígenas no consideramos que se vaya a dar un cambio en el proceso de despojo de su tierra y territorio a través de reformas legislativas que permiten comercializar y patentar los recursos naturales, mientras no se reconocen los derechos colectivos de los pueblos indígenas, lo que implica el grave incumplimiento del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Como señala Magdalena Gómez, “Es grave observar cómo se han trivializado no sólo los movimientos, sino la importancia de los pueblos mismos como titulares de derechos” [30] .

Cabe destacar en este apartado la inconveniencia del nombramiento del nuevo titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Luis H. Álvarez. Si bien en el sexenio anterior había parecido un buen signo su nombramiento como Comisionado para la Paz en Chiapas, su desempeño resulto completamente negativo pues las únicas acciones que desempeñó fueron de corte asistencialista, con la clara intención de minar las bases políticas del EZLN, de quien supuestamente era interlocutor.

También es importante señalar que existen factores diferenciados que afectan los derechos indígenas según sus especificidades geográficas y culturales. En el caso de los grupos indígenas del sur, resulta preocupante, en el contexto de lo señalado en el primer párrafo de este apartado, la reactivación de los proyectos económicos relacionados con el Plan Puebla Panamá y que fueron anunciados en la reciente cumbre de Campeche por parte de Calderón.

Introducción al trabajo
del Centro Prodh

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) trabaja formalmente desde el año de 1988. Su objetivo es defender, promover e incidir en la vigencia y el respeto de los derechos humanos en México. Para ello hemos conformado un marco conceptual que nos permite sistematizar nuestra experiencia institucional y tener mayor eficacia para alcanzar
nuestros objetivos.

El Centro Prodh enmarca su trabajo en la opción preferencial por los grupos sociales más pobres y con mayor grado de vulnerabilidad ante las desigualdades sociales. Ellos son nuestros grupos destinatarios. Al mismo tiempo, tenemos la necesidad de ubicar aquellos que consideramos derechos prioritarios. Ello no implica que consideremos que hay derechos más o menos importantes, sino que algunos de ellos tienen un carácter más básico, en la medida en que son requisito indispensable para la realización de otros derechos.

Así, nuestra perspectiva de trabajo surge de la interrelación entre estas dos categorías básicas. En primer término focalizamos a la persona o colectivo y determinamos la manera en que podemos servirle a partir de criterios objetivos que resultan de la manera en que, en nuestra experiencia, podemos hacer aplicables los derechos prioritarios a que hacíamos referencia atrás. Es de esta manera que determinamos
el nivel de intervención que tenemos en cada caso.

Al abarcar varias dimensiones
en nuestro trabajo, por una parte mantenemos contacto humano con las personas que solicitan nuestros servicios y por la otra realizamos una observación sistemática de la realidad social. De esta manera vamos conformando nuestra perspectiva institucional, cuya sistematización  nos permite construir una metodología de trabajo con la finalidad de profesionalizar nuestra labor.

Esta metodología implica defender lo que llamamos casos paradigmáticos, donde una situación particular nos arroja datos relevantes sobre una problemática social importante. De esta manera nuestro trabajo tiende un puente entre las situaciones concretas y las aspiraciones contenidas en leyes y tratados, buscando dotar de un significado preciso y cotidiano la lucha por la vigencia plena de los derechos humanos.

Grupos destinatarios

  • Movimientos sociales
    urbanos y campesinos.
  • Defensores y defensoras
    de derechos humanos.
  • Mujeres.
  • Víctimas de represión social.
  • Migrantes.

Lista de derechos prioritarios

  • Derecho a la vida.
  • Derecho a la integridad.
  • Derecho a la seguridad.
  • Derecho a la libertad personal.
  • Derecho a la salud.
  • Derecho al trabajo.
  • Derecho a la no discriminación.
  • Derecho a un medio
    ambiente sano.
  • Derecho a la autodeterminación para
    los pueblos indígenas.

Temas relevantes en el inicio de 2007 según el equipo del Centro Prodh

(encuesta interna)

1. Militarización y seguridad pública.

2. Violaciones a DH
relacionadas con la migración.

3. Conflictos sociales no resueltos y criminalización de la protesta social.

4. Violaciones a DH relacionadas con la identidad genérica.

5. Encarecimiento de productos básicos, ruptura de las cadenas tradicionales de distribución
y violaciones sistemáticas
de DH por parte
de empresas trasnacionales.

6. Reforma del estado
y sistema de justicia.

7. Medio Ambiente
y Cambio Climático.

8. Libertad de expresión
(medios de comunicación).

9. Posible reactivación
del conflicto en Chiapas.

10. Incremento en violaciones regionales y locales a los DH.

11. Invisibilización de los DH.

12.  Asuntos relacionados con el TLCAN y el ASPAN.

13. Agresiones a Defensores de Derechos Humanos.

14. Problemas relacionados con los recursos hídricos
y su gestión pública

Enfoque de los contenidos de trabajo del Centro Prodh

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez busca articular un trabajo continuo
y profesional que incida en el cumplimiento de las obligaciones del Estado y de los derechos humanos, basados en los más altos estándares internacionales, e integrando distintas perspectiva. Nuestra misión consiste en promover y defender los derechos humanos de nuestros grupos destinatarios para contribuir al respeto de la dignidad humana. Nuestra visión busca contribuir a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y democrática en la que se respeten plenamente todos los derechos humanos

A finales del año pasado realizamos la planeación anual, pensando en responder a la realidad social antes expuesta, ofreciendo nuestros servicios
y productos de manera gratuita
a la sociedad. Con 18 años de experiencia y un equipo profesional y multidisciplinario, articulamos nuestras acciones
en dos lógicas que se complementan para cumplir nuestros objetivos.

Áreas de trabajo

La primera de estas lógicas tiene que ver con nuestra acción cotidiana y la manera como nos relacionamos como equipo. Así, estamos organizados por áreas de trabajo en función del perfil profesional de quienes conformamos el centro.

Son las siguientes:

Defensa Integral: El área de defensa integral es la encargada de brindar atención a las víctimas y solicitantes de nuestra intervención, está dedicada
a la denuncia, gestión y defensa jurídica a nivel nacional
e internacional de las situaciones en las que intervenimos, con una perspectiva interdisciplinaria
y basándonos en los estándares de mayor protección a los derechos humanos.

Educación:
El área de educación tiene como propósito compartir el conocimiento
y las estrategias de los derechos humanos para que las organizaciones y colectivos asuman la defensa de una vida digna y aprendamos de sus experiencias. El fortalecimiento de actores lo hacemos
a través de talleres
y materiales educativos.

Relaciones internacionales:
 Es el área que coordina y diseña la estrategia de denuncia pública a nivel internacional sobre violaciones a los derechos humanos que el Centro Prodh defiende y promueve.

Comunicación y análisis:

Aquí se coordina la estrategia de comunicación política del Centro y se realizan los materiales que editamos. También es en donde realizamos el monitoreo y registro cotidiano de la situación de los derechos humanos a través de los medios de comunicación
y desarrollamos diversos instrumentos de análisis para
uso interno y compartido.

Proyectos específicos

Por otra parte tenemos tres programas  en los que se enmarcan los proyectos específicos que desarrollamos
y son Promoción, Justicia Democrática, Integración Económica y Derechos Humanos. Los proyectos que los conforman son los siguientes:

Justicia Transicional:
tiene como objetivo impulsar
un proceso de justicia transicional en el tema de delitos del pasado, colocando el tema de la impunidad en la agenda pública y buscando mecanismos para armonizar la legislación nacional e internacional, así como construir y cabildear alternativas que garanticen el acceso a la justicia.

Seguridad Ciudadana
y Derechos Humanos:
 
tiene como objetivo incidir
en el avance del cumplimiento
de los derechos a la libertad e integridad personal, preferentemente de personas o grupos en situaciones de vulnerabilidad en el ámbito de la seguridad ciudadana.

Justicia Penal: busca lograr,
a través de la defensa de casos paradigmáticos, una reforma
al marco jurídico con base en los estándares internacionales más altos en materia internacional para garantizar una justicia pronta, expedita y gratuita.

Acceso a la información:
busca que los ciudadanos
y ciudadanas ejerzan el derecho al acceso a la información
como parte de su quehacer
social y político.

Derecho humano al agua: documenta y visibiliza las violaciones al derecho humano al agua en su interdependencia con otros derechos humanos.

Para mayor información o dudas con relación a nuestros ejes de trabajo, los servicios que ofrecemos y la manera de solicitar nuestra intervención, ponemos a su disposición
los teléfonos (55) 5546 8217,
(55) 5566 7854, (55) 5535 6892, en la ciudad de México, así como la siguiente dirección de correo-e:
prodh@centroprodh.org.mx

Indicadores temáticos

Sección de datos numéricos para ilustrar problemáticas de DH

Migrantes Centroamericanos

Según el consejo de población de la ONU en los últimos 50 años “casi se ha duplicado el número de personas que viven fuera del país del que son oriundos, esa cantidad llegó en 2005 a 191 millones de los cuales 94.5 millones son mujeres”

La Jornada. Enero 3, 2007, p 23.

Personas deportadas en 2006

Total= 163 027

Por nacionalidad

Guatemaltecos 75 733 (46.5%)
Hondureños 54 900 (33.7%)
Salvadoreños 24 611 (15.1%)
Nicaragüenses 3 271 (2.0%)
Ecuatorianos 840 (0.5%)
Estadounidenses 806 (0.5%)
Otras nacionalidades
2,866 (1.7%)

Excelsior. Enero 5, 2007, p 12

Caso Ixtepec

18 guatemaltecos indocumen-tados fueron detenidos
de manera ilegal, golpeados
y encarcelados, esto fue reportado el día 11 de enero
de 2007. Los migrantes fueron detenidos cuando intentaban rescatar a 12 ciudadanos que fueron presuntamente secuestrados. También fue apresado el sacerdote
Alejandro Solalinde Guerra,
de la Casa del Migrante.

Excelsior y La Jornada
Enero 12, 2007

Finalmente el 4 de febrero se supo que los cinco Migrantes detenidos en Ixtepec, fueron liberados en Estados Unidos.

Reforma. Febrero 5, 2007, p 8

Extranjeros en el DF

Existen 54 680, extranjeros
en el DF, según el Centro
de Atención a Migrantes.

La Jornada enero 12, 2007, p 42

CNDH y los Migrantes centroamericanos.

Desde 2005 la CNDH ha documentado 800 expedientes de casos de extorsión, amenazas, maltrato robo, agresiones y violaciones sexuales contra los indocumentados extranjeros por parte de autoridades mexicanas.

Frontera Sur (operativo de la PFP)

El día 10 de febrero se realizó
un operativo de la PFP, AFI
e INM. Los policías interceptaron un tren de la línea Chiapas-Mayab. El reporte indica que fueron 116 los detenidos.
Un promedio de 700 Migrantes abordan cada tercer día dicha línea para transportarse hacia EUA en promedio.

La Jornada
Febrero 11, 2007. p 31

María Concepción Moreno Arteaga

La señora Concepción Moreno lleva dos años en la cárcel acusada de trafico de personas.

Distintos vecinos de la comunidad de El Ahorcado,

entre ellos la señora Concepción, suelen alimentar y brindar solidaridad a los inmigrantes que pasan en su viaje hacia EU.

Hoy ella enfrenta una sentencia de seis años de prisión, junto
con “cuatro presuntos polleros que transportaban a 19 indocumentados”.

Aún con las condiciones tan pobres de vida de la comunidad El Ahorcado, los vecinos alcanzaron a juntar diez mil pesos para el abogado, pero éste huyó con el dinero.

Reforma, Febrero 27, 2007. pp. 2-14/ corresponsal Fernando Paniagua

Estados de mayor índice de aseguramientos de indocumentados:

Chiapas: 90 601
Tabasco: 23 387
Veracruz: 17 122
Distrito Federal: 5 653
Oaxaca: 5 534
Tamaulipas: 5 474
Sonora: 4 241

El Universal. Febrero 28, 2007. p. 8 / Jorge Ramos

Reconoce INM fallas en estaciones migratorias

  •   279 quejas y recursos contra funcionarios del INM interpuestos en la CNDH.
  • 187 servidores del INM sancionados por no respetar los derechos humanos.
  •   73 quejas formalizadas.
  • 7 recomendaciones emitidas por la CNDH.
  • 1 informe de la CNDH sobre las estaciones.

Reforma. Febrero 28, 2007/ Alberto Aguirre.

PGR detiene a 22 agentes de Migración en Cancún

La PGR detuvo a 22 agentes del INM, por estar presuntamente implicados en el ingreso ilegal de 80 ciudadanos chinos a México, extraoficialmente se conoció que cada uno de los ciudadanos chinos pagó 20 mil dólares.

Adriana Varillas, corresponsal. El Universal. Marzo 10 - 2007. p24

Se dispara migración de cubanos vía Cancún

Balseros detenidos
en Quintana Roo

En 2004: 157
En 2005: 364
En 2006: 572

Hasta el 19 de marzo de 2007, la cifra alcanzaba ya los 114 detenidos.

Se ha triplicado la cifra de 2004 a 2006 y se prevé que se incremente para este año.

El Universal. Marzo 30, 2007, p. 1/ Juan Veledíaz, enviado.

Pacta SRE con Brasil

Un total de 27 mil brasileños fueron detenidos en la frontera
de México con EU hasta 2005, que es la última fecha de la que se tiene registro. Esto ha llevado a México y Brasil a estudiar un

tratado que reduzca la migración de brasileños a Estados Unidos vía México. Los brasileños
se han colocado en la tercera posición en cuanto a migrantes
a EU sólo antecediendo a mexicanos y salvadoreños.

Reforma. Abril 5, 2007. p 5 / Víctor Hugo Michel.

Aumenta la migración de niños de Centroamérica hacia EU

En el primer bimestre de 2007,
el Instituto Nacional de Migración (INM) envió a sus países
de origen en el marco del Programa de Repatriación Digna, Ordenada y Segura a:

Menores guatemaltecos: 729
Menores hondureños:     504
Menores salvadoreños:   135
Menores nicaragüenses:    1

TOTAL: 1369

De los cuales :

Mayores de 12 años:  1 172
Menores de 12 años:    197


Pero la problemática se extiende a distintos estados de la República en donde otro tipo de megaproyectos –turísticos o mineros– buscan depredar sus territorios. “En consecuencia, se presenta la pérdida de sus recursos naturales, migración forzada y soberanía alimentaría, sin que sean consultados e informados cómo lo establecen las leyes mexicanas y los instrumentos internacionales de derechos humanos y pueblos indígenas” [31] , según denuncian ellos mismos.

Desde nuestra perspectiva es claro que el estado no está realizando acciones afirmativas para respetar, proteger y garantizar el derecho a la autodeterminación para los pueblos indígenas. Pero además también se dan afectaciones en los derechos a la libertad personal, a la salud, al trabajo, a la no discriminación y a un medio ambiente sano.  Lamentablemente no se han erradicado aún las violaciones al derecho a la integridad, a la seguridad y a la libertad personal.  La impunidad persistente en casos como el de Griselda Tirado –indígena totonaca defensora de los derechos indígenas asesinada el 5 de agosto de 2003– agudiza esta situación.

Los migrantes y sus defensores

Otro problema que presenta nuestro país es la situación de los migrantes tanto extranjeros en tránsito –procedentes en su mayoría de Centroamérica–, como los de origen  nacional que tienen como destino los Estados Unidos. Este fenómeno que encuentra sus causas en los problemas de desarrollo económico y social de los países, está derivando en graves violaciones a los derechos humanos. La detención sin protección consular, la extorsión por parte de elementos policíacos, la violación de mujeres por parte de autoridades, la negación al acceso a la justicia y la negación de los servicios de salud, son algunos de los patrones de violencia que el Estado ejerce contra este grupo.

En este sentido existen signos de una agudización por parte de las autoridades, ya que si bien por una parte han expresado su intención de despenalizar la migración indocumentada, también se han expresado intenciones de militarizar la frontera sur y se han vuelto más frecuentes y violentos los operativos contra migrantes en los estados de Chiapas y Oaxaca [32] .  Por otra parte se están endureciendo las de por sí difíciles condiciones en las estaciones migratorias a cargo de la secretaría de Gobernación [33] .

Otro aspecto a destacar en este sentido es la criminalización de la solidaridad con los migrantes que casi siempre proviene de mujeres cuyos familiares han decidido migrar para mejorar sus condiciones económicas. Estas mujeres se organizan para apoyar a los migrantes en su tránsito, proporcionándoles fundamentalmente alimentos y bebidas de manera desinteresada. Un caso paradigmático en este sentido es el de María Concepción Moreno Arteaga, quien lleva dos años presa por presuntas violaciones a la Ley General de Población. La mujer oriunda de Querétaro fue detenida por elementos de la AFI por haber proporcionado alimentos a un grupo de migrantes. En este sentido consideramos que la situación de estas personas es equiparable a la de los defensores de derechos humanos, aun cuando en muchas ocasiones no se autoidentifiquen de esa manera.

Deterioro del poder adquisitivo y consolidación del intermediarismo trasnacional

En términos económicos, nos encontramos con que el principal problema que aqueja al país es la pobreza. Esta situación tiene su principal causa en el modelo económico que vulnera las políticas públicas globales, pero también locales, y que lejos de reducir el proceso de empobrecimiento lo acentúa. Es necesario señalar que a nivel nacional el 39.6% [34] del total de hogares viven en pobreza patrimonial [35] , es decir 48 millones 895,535 personas, de las cuales 18 millones 954,241 son pobres alimentarios [36] y quienes se encuentran en pobreza de capacidades [37] son 25 millones 669,769 personas.

La pobreza, desde la perspectiva de los derechos humanos, produce un desigual acceso a los derechos. Su obstaculización se traduce, de hecho, en discriminación, en la reproducción de una violencia estructural. El incumplimiento del Estado mexicano para con toda la población –de acuerdo a los principios fundamentales de interdependencia, no discriminación, universalidad y progresividad– en particular de los derechos a la alimentación, al trabajo, a la seguridad social, a la salud, a la educación y a la vivienda, lleva a una situación de pobreza, es decir, a la ausencia de derechos fundamentales.

El modo de responder a esta situación por parte del actual gobierno, ha sido la de dar un nuevo impulso al mismo tipo de políticas macroeconómicas que buscan conservar el modelo económico. Para ello, entre las acciones anunciadas se encuentra el relanzamiento del Plan Puebla Panamá y las recientes reformas al sistema de pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) –que lo desmantela y otorga a la iniciativa privada–. También se continúa con la tendencia a fomentar la inversión privada en materia energética, aún cuando en el discurso se ha sostenido que no se privatizarán ni electricidad ni petróleo [38] .

Si a estos elementos le sumamos el constante deterioro de la capacidad adquisitiva que se agudizó desde el inicio del sexenio y del cual la crisis de la tortilla – que tuvo un incremento promedio real en el mes de enero de aproximadamente 41.6%, en contraste con el salario que  sólo aumentó $1.87– no es más que su ejemplo más claro, se avizora una crisis en dos sentidos que puede agudizarse en 2008 con la liberalización plena de los aranceles en el marco del TLCAN y las tendencias internacionales en el precio del maíz que es impulsada por el nuevo modelo energético, apoyado tanto por Brasil como por EU. 

Otro factor a tomar en cuenta es el proceso de consolidación que vive el modelo de distribución de productos básicos en el que los actores centrales son las grandes cadenas de supermercados (marcadamente Wal Mart [39] , que se ha convertido en el mayor empleador de México según El Universal 18 de abril 2007) y los medios masivos de comunicación. Esta situación tiene el doble efecto de afectar la calidad y cantidad de plazas laborales –vía la flexibilización laboral que ha sido consistentemente impulsada por los recientes gobiernos– y de romper las cadenas de consumo tradicionales que sustentan el desarrollo económico de muchas comunidades. Todo esto incide de manera negativa en la capacidad de los individuos y comunidades para sustentar su vida cotidiana y ser capaces de responder a contingencias económicas y sociales.

3. Los caminos que se abren: conclusión

Los elementos anteriormente expuestos pueden ser leídos desde distintas perspectivas pero en general consideramos que arrojan indicios de una tendencia clara a limitar el ejercicio de los derechos fundamentales. Si bien en años anteriores la sociedad civil había tenido logros importantes para exigir al gobierno que garantizara los derechos básicos –abriendo un panorama en el que el mayor reto parecía ser ampliar la exigibilidad a las nuevas generaciones de derechos–, a raíz de los elementos aquí presentados percibimos un marcado retroceso en la responsabilidad del Estado mexicano de garantizar el libre ejercicio de los derechos civiles y políticos, lo que resulta sumamente preocupante. Es claro en los ejemplos enumerados que existe una situación grave y sostenida de impunidad que en sí misma implica una violación al derecho a la justicia y a la seguridad, pero que además es un factor que potencializa y multiplica las violaciones a los derechos humanos.

Para sintetizar nuestras preocupaciones ubicamos tres ejes que describen la situación de los derechos humanos para el presente año, desde nuestra perspectiva:

  1. Existe tensión social asociada a factores socioeconómicos que empuja a diversos sectores de la población a situaciones de vulnerabilidad. Las causas de esto tienen un origen estructural que tiende a agravarse con la actual política económica. La política social implementada por el actual gobierno no es suficiente para mitigar estos efectos negativos que sin ser necesariamente nuevos, se han agravado en los años recientes. En este sentido nos parece que existe una decisión política del gobierno de mantener los factores que generan pobreza a fin de dificultar la organización social.
  1. Existe una creciente voluntad de confrontación entre los distintos grupos de poder en el país, legales e ilegales. Ante este hecho que tiene implicaciones políticas pero sobre todo en la seguridad pública, las estrategias del gobierno federal están desvinculadas de metodologías de evaluación que permitan mesurar los resultados, aceptar los errores y realizar los ajustes necesarios para responder a las necesidades ciudadanas. En un contexto de desconfianza hacia las autoridades, consolidación de la impunidad y descrédito de los mecanismos legales percibimos un incremento en la intensidad de los enfrentamientos en detrimento de los derechos humanos.
  1. En medio de estas situaciones, la solidaridad civil y la lucha social son actividades que corren cada vez mayores riesgos de ser penalizadas, cuando no criminalizadas. Esto puede deberse a percepciones erróneas "sembradas" en la sociedad (como la idea de que los defensores de derechos humanos defienden delincuentes) o a la afectación de intereses de grupos de poder (como en el caso de los luchadores sociales o los periodistas). En este sentido es notoria la insensibilidad gubernamental para comprender las necesidades sociales, así como su falta de liderazgo para canalizar los esfuerzos aislados a través de políticas públicas incluyentes. También es notorio que el uso excesivo de la fuerza que se ha venido dando por parte de los cuerpos de seguridad tiene una clara intención de desmovilizar la organización social.

Esto nos lleva ineludiblemente a una cuestión que el Centro Prodh ha señalado en distintas ocasiones: la necesaria reforma al sistema de justicia. Ya en nuestro balance sexenal señalábamos la persistencia de prácticas y leyes violatorias de los derechos humanos y el endurecimiento del sistema penal. Lamentablemente estos hechos no se modificaron sustancialmente con las reformas impulsadas por el gobierno foxista y el único avance relativo ha sido la despenalización en el ámbito federal de los delitos de difamación y calumnia.

Así, consideramos indispensable continuar y concluir la reforma al sistema de justicia penal consagrando el principio de presunción de inocencia, reduciendo el uso de la prisión preventiva, garantizando la imparcialidad de la autoridad y tipificando el delito de detención arbitraria para los servidores públicos. Este es un paso fundamental para recuperar la confianza ciudadana en el sistema de justicia, que debe ser la base de cualquier política pública que pretenda garantizar los derechos a la justicia, seguridad e integridad.

En el Centro Prodh lamentamos no poder tener una expectativa optimista del futuro próximo, pero consideramos importante señalar los rubros específicos en los que percibimos mayores riesgos, a fin de contribuir a que como sociedad avancemos en la búsqueda de niveles aceptables de cumplimiento a los derechos fundamentales. Esta publicación servirá como el espacio en el que comuniquemos a nuestros lectores análisis más puntuales sobre aspectos específicos del campo de los derechos humanos en nuestro país.     

Notas



1 Derechos Incumplidos, violaciones legalizadas. Los derechos humanos en el sexenio 2000-2006, Centro Prodh, México, 2006.

2 Revista Reporte Índigo, 2 de marzo de 2007.

3 www.eluniversal.com.mx/ciudad/80570.html, consultada el 26 de abril de 2006.

4 www.nafin.com/portalnf/files/pdf/Economia0107.pdf, consultada el 26 de abril de 2006.

8 www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=295685, consultada el 26 de abril de 2006.

[10] El Financiero, sección sociedad, página 44, 25 de abril de 2007.

[11] www.eluniversal.com.mx/estados/64408.html, consultada el 26 de abril de 2007.

[13] “Sí, señor presidente, estamos en guerra y los integrantes de la Conferencia Nacional de Procuradores estamos al pie del cañón y estamos a su lado”, palabras del procurador de baja California el 29 de marzo de 2007, http://www.eluniversal.com.mx/notas/415729.html, consultada el 27 de abril de 2007.

[17] www.eluniversal.com.mx/notas/408713.html, consultada el 27 de abril de 2007. 

20 www.tabascohoy.com/nota.php?id_nota=127858, consultada el 28 de abril de 2006.

21 web.amnesty.org/library/Index/ESLAMR410142007?open&of=ESL-MEX, consultada el 28 de abril de 2006.

23 www.rodh.org.mx/spip/spip.php?article123, consultada el 30 de abril de 2006.

24 Excelsior, 28 de febrero 2007, nota de Andrés Becerril, sección comunidad, páginas 1 y 2.

25 milenio.com/tampico/milenio/nota.asp?id=472064, consultada el 28 de abril de 2006.

26 estadis.eluniversal.com.mx/notas/421938.html, consultada el 28 de abril de 2006.

29 www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=503454, consultada el 28 de abril de 2006.

30 Op Cit

32 www.ucizoni.org.mx/mayo18@2007.html, consultada el 30 de abril de 2006.

35 www.coneval.gob.mx/coneval/Programas.html, consultada el 28 de abril de 2006.  

36 Pobreza patrimonial: proporción de hogares cuyo ingreso per cápita es menor al necesario para cubrir el patrón de consumo básico de alimentación, vestido y calzado, vivienda, salud, transporte público y educación.

37 Pobreza alimentaria: proporción de personas cuyo ingreso per cápita a nivel hogar es menor al necesario para cubrir las necesidades de alimentación correspondientes a los requerimientos establecidos en la canasta alimentaria INEGI - CEPAL.

38  Pobreza de capacidades: proporción de personas cuyo ingreso per cápita a nivel hogar es menor al necesario para cubrir el patrón de consumo básico de alimentación, salud y educación.

39 www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=296350, consultada el 28 de abril de 2006. 

40 www.jornada.unam.mx/2007/05/02/index.php?section=economia&article=027n1eco, consultado el 2 de mayo de 2007.

Documento elaborado Área de Comunicación y Análisis

Redacción:  Quetzalcoatl g. Fontanot / Indicadores temáticos: Gilberto Pérez Camargo /

Diseño: Tania Tamara Gómez

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