Cuadro 3.2
Casos emblemáticos de impunidad contra colectivos

Lugar y fecha  
Mérida, Yucatán / 13 de marzo 2007
Hechos

 
En el contexto de la visita de George Bush a Mérida fueron organizadas diversas actividades de protesta. El martes 13 de marzo hubo un enfrentamiento entre un pequeño grupo de personas y policías que custodiaban el Palacio Municipal. A raíz de estos hechos se desató un operativo policial en el cual fueron detenidos de manera violenta y arbitraria 48 jóvenes. La organización Indignación documentó la incomunicación, tratos crueles y degradantes, y torturas sufridas por los detenidos.

Evolución a la fecha  

En cuanto terminó la visita oficial de Bush se comenzó a hablar de la actuación irregular de los cuerpos policiales, que incluyó además de los abusos físicos la firma de declaraciones autoinculpatorias bajo presión. Algunos de los detenidos fueron liberados poco a poco, sin embargo el 24 de marzo le fue dictada formal prisión a 19 de ellos. Para el 4 de abril el colectivo U-Lool Tán denunció que aún había 23 detenidos.

El 5 de mayo la alcaldía de Mérida ofreció el “perdón” a los altermundistas a cambio de desistirse de sus demandas ante la Comisión local de derechos humanos y en el contexto de la recta final de las elecciones locales. El 7 de mayo la alcaldía dio por reparados los daños y se desistió del proceso, tras lo cual los jóvenes pudieron salir bajo fianza.


Lugar y fecha  
Estado de Oaxaca / Junio-diciembre 2006
Hechos

 

En mayo de 2006, como cada año, los maestros de la entidad realizaron movilizaciones enmarcadas en la revisión anual del contrato colectivo de trabajo. El gobierno del estado, encabezado por Ulises Ruiz, se negó a negociar con ellos y la noche del 14 de junio implementó un violento operativo para desalojar a los manifestantes.

A partir de ese hecho, distintos movimientos sociales y comunidades de Oaxaca se aglutinaron en torno a la Asamble Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). Este mecanismo de decisión popular, que responde a la tradición de los pueblos oaxaqueños, cobró una legitimidad muy importante. El movimiento se caracterizó por su amplio respaldo popular y por la toma de medios de comunicación, lo que otorgó al movimiento una capacidad de interlocución social sin precedentes.

En octubre las hostilidades se incrementaron y desembocaron en diversas agresiones por parte de cuerpos parapoliciales. Especialmente grave fue el día 27 cuando murieron 3 personas en el marco de un paro estatal. Posteriormente la PFP ocupó el centro de Oaxaca lo que generó nuevos enfrentamientos.

Evolución a la fecha  

Por la intensidad del conflicto social hubo una constante participación de defensores de derechos humanos, quienes documentaron la evolución del conflicto. Especialmente relevante fue el trabajo de la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos (RODH) y de la oficina en Oaxaca de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh). A lo largo del conflicto estos activistas sufrieron distintos tipos de hostigamientos. También documentaron los hechos la 5ª misión de la CCIODH y AI, quienes presentaron sendos informes relacionados con los hechos. A raíz de los acontecimientos se creo el Comité de Liberación 25 de noviembre, en el que participan ciudadanos oaxaqueños, entre ellos el pintor francisco Toledo.

Como resultado del conflicto han sido documentadas hasta 26 muertes y numerosos heridos y detenidos. Se habla de un total de más de 500 presos a lo largo del conflicto, de los cuales 34 aún están en proceso. Además de la violencia física ejercida por los cuerpos policiales contra los detenidos, trascendió que los presos masculinos habían sufrido abusos sexuales durante su traslado.

Si bien con el inicio de 2007 se redujo la intensidad del conflicto tras la incursión de la PFP, continuaron las detenciones. En abril fue detenido David Venegas acusado de portación de drogas. Finalmente en agosto el Comité 25 de noviembre acusó la detención arbitraria de uno de sus abogados, Alejandro Loyola.

La CNDH presentó su informe sobre los hechos a la Secretaría de Gobernación (Segob), para que hiciera comentarios el 6 de marzo antes de presentarlo a los diputados el día 15 del mismo mes. Finalmente, el 24 de mayo fue presentada la recomendación 15 que fue criticada por reconocer sólo a 12 muertos en el marco del conflicto y a ninguno de los 30 desaparecidos denunciados por la APPO. Entre el 12 y el 13 de junio la recomendación fue aceptada por la mayoría de las autoridades involucradas, sin embargo los afectados han señalado que no existe un cambio real en la situación. El 19 de agosto fue liberado Horacio Sosa, hermano y coacusado de Flavio Sosa. Con motivo del aniversario de los hechos se dieron nuevos enfrentamientos.


Lugar y fecha  

San Salvador Atenco, Estado de México / 3 y 4 de mayo de 2006

Hechos

 

Con el antecedente de haber resistido un proceso expropiatorio por medio del cual se les pretendía despojar de sus tierras para la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, los ejidatarios de San Salvador Atenco agrupados en torno al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), alcanzaron dimensión nacional y entablaron acuerdos de colaboración y solidaridad con distintos movimientos –especialmente la Otra Campaña—y colectivos.

El 3 de mayo acudieron a apoyar a un colectivo de floristas al mercado de Texcoco, quienes habían acordado con las autoridades un permiso para vender sus productos en el exterior. Fueron recibidos por un grupo de policías estatales y municipales que los desalojaron, tras lo cual se desató un enfrentamiento en el que posteriormente se involucró la Policía Federal Preventiva (PFP). Al terminar el día los ejidatarios se replegaron hacia su pueblo, en donde recibieron el apoyo y la solidaridad de varias personas que llegaron hasta ahí.

Por la mañana del 4 se orquestó un operativo coordinado para tomar el poblado y detener a todos los miembros o simpatizantes del FPDT. En éste participaron 700 elementos de la PFP; 1,815 miembros de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE); y al menos nueve policías municipales de Texcoco. Como resultado del operativo 2 personas perdieron la vida y 211 fueron arbitrariamente detenidas. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) documentó 23 casos de abusos sexuales contra detenidas.

Evolución a la fecha  

Tras los hechos, diversos organismos nacionales e internacionales denunciaron y documentaron la gravedad de los abusos. La recomendación emitida por la CNDH determinó la existencia de detenciones arbitrarias, tratos crueles, inhumanos o degradantes y lesiones, allanamientos de morada, retenciones ilegales, incomunicación, tortura, violación a la libertad sexual (abuso sexual y violación), así como violaciones al derecho a la vida, a los derechos de los menores y a los derechos a la legalidad y seguridad jurídica. También se dio la 4ª visita de la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos (CCIODH) quién emitió un informe respecto al caso.

Con relación a estos hechos fueron recluidas 31 personas en los penales de Molino de Flores, Santiaguito y CEFERESO 1 “Altiplano”, de las cuales hasta ahora permanecen presas 26. Ninguno de los mandos ha sido detenido, ni ha habido avances en las investigaciones de los abusos policiales para investigar la cadena de mando y delimitar las responsabilidades de las autoridades estatales y federales a cargo del operativo.

Se ha dictado una sentencia de 67 años contra Ignacio del Valle Medina, Héctor Galindo Gochicoa y Felipe Álvarez Hernández por secuestro equiparado.

También se han dado algunas liberaciones entre las que destaca la de Arnulfo Pacheco –el 21 de septiembre de 2006--, quien fue detenido en su casa acusado del secuestro de policías a pesar de estar aquejado por una enfermedad degenerativa que afecta el sistema nervioso y que le impedía no sólo caminar, sino articular una palabra. También fue liberada –el 9 de noviembre 2007— Magdalena García Durán, indígena mazahua que había sido declarada presa de conciencia por AI. El 2 de enero de 2008 César del valle ganó la primera instancia de un amparo por los dos delitos que se le imputan. El 25 de enero fueron liberados otras siete personas relacionadas con los hechos. Más de veinte continúan en prisión


Lugar y fecha  

Lázaro Cárdenas, Michoacán / 20 abril de 2006

Hechos

 
Mineros que trabajaban para la empresa Sicartsa, mantenían un paro de labores desde el día 2 de abril. El día de los hechos 800 policías federales se enfrentaron contra 500 trabajadores en un intento de desalojarlos. Como resultado de los enfrentamientos murieron 2 mineros y otros 2 resultaron gravemente heridos. Se señalaron excesos en el uso de la fuerza por parte de los policías.
Evolución a la fecha  
Este conflicto se enmarca en la confrontación constante que ha mantenido el sindicato minero con el anterior y el actual gobierno federal. En relación a los hechos la CNDH emitió la recomendación 037/2006 en la que determinó que las autoridades federales y locales involucradas vulneraron derechos fundamentales relativos a la vida, a la integridad física, a la legalidad y a la seguridad jurídica de varias personas. La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal rechazó la recomendación.

Lugar y fecha  

Guadalajara, Jalisco / 28 de mayo de 2004

Hechos

 
El 28 y 29 de mayo se realizó en Guadalajara la III Cumbre América Latina, Caribe y Unión Europea, con la presencia de numerosos mandatarios. De manera paralela al evento oficial se llevaron a acabo diversas actividades alternativas que convergieron en una marcha pacífica el día 28. Desde varios días antes se habían dado diversos enfrentamientos entre  manifestantes y autoridades locales. Al terminar la marcha del día 28 --aprovechando la presencia de un reducido grupo de jóvenes que se confrontaron con la policía y generaron daños en mobiliario público y propiedad privada—los cuerpos policiales cercaron el centro de la ciudad y efectuaron violentas redadas en las cuales fueron detenidos (de manera oficial) 118 personas, de las cuales 45 adultos y 4 menores de edad fueron consignadas por diversos cargos . Los detenidos fueron retenidos de manera ilegal en los sótanos de la SSP donde sufrieron abusos y torturas por parte de los policías que días después recibieron recompensas por parte de los gobiernos municipal y estatal por su actuación.

Evolución a la fecha  

Posteriormente a los hechos la CNDH, Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW), el Alto Comisionado de la ONU, miembros del Parlamento Europeo y diversos organismos nacionales de derechos humanos presentaron informes en los cuales se documentaron detenciones arbitrarias, retenciones ilegales, incomunicación, tratos crueles y degradantes así como tortura.

La voluntad política de aclarar los hechos ha estado amarrada a la suerte del ex gobernador Francisco Ramírez Acuña, señalado como el principal responsable de la represión. El viernes 3 de noviembre de 2005 salió de la cárcel la última de las personas presas por los hechos. Sin embargo continúan pendientes alrededor de 25 resoluciones de apelación o amparo. Sólo uno de los detenidos ha obtenido su libertad plena y fue absuelto de los delitos que se le imputaban.

Después de un debate intenso al respecto, el gobernador Emilio González Márquez anunció el 18 de diciembre de 2007 que se abrirá una investigación oficial en torno a los hechos, a petición del ombudsman nacional José Luis Soberanes. Sin embargo, para dar una idea del margen de impunidad al respecto, Luis Carlos Nájera, Secretario de Seguridad Pública Municipal y parte de los mandos que dirigieron el operativo es hoy Secretario de Seguridad Pública estatal.


Lugar y fecha  

Aguas Blancas, Guerrero / 28 de junio de 1995

Hechos

 

Miembros de la Organización Campesina de la Sierra del Sur  (OCSS) viajaban a Atoyac de Álvarez en dos camiones. Al acercarse al vado de Aguas Blancas, uno de los camiones fue detenido por agentes policiales estatales, quienes obligaron a los campesinos a descender de los camiones y acostarse en el piso. Al llegar el otro camión, sus ocupantes fueron obligados a bajar. En el momento de descender, los policías comenzaron a disparar indiscriminadamente, ejecutando a 17 personas y dejando a otras gravemente heridas. Los policías colocaron armas de fuego a los muertos, para argumentar que se había producido un enfrentamiento.

Evolución a la fecha  
En febrero de 1996, un fiscal especial presentó un informe en el que no se responsabilizaba a ningún funcionario de alto nivel por los hechos. La presión de la sociedad civil provocó que la Suprema Corte aceptara investigar los hechos, ante lo cual el gobernador Rubén Figueroa pidió licencia. Con la investigación se determinó la existencia de “violación grave a las garantías individuales”. Se responsabilizó de dichas violaciones a diversas autoridades estatales, encabezadas por el gobernador Figueroa. Posteriormente, la PGR se negó a atraer el caso y el congreso local desechó el juicio político contra el gobernador. Algunos responsables materiales fueron juzgados por los hechos, pero las víctimas han denunciado que actualmente están en libertad y que los responsables intelectuales han gozado de impunidad. En 1998 la CIDH se pronunció por una investigación exhaustiva y en 2001 ante la presión de esa instancia se reabrió el caso, siendo asignado a la Femospp. Al desaparecer ésta y en la coyuntura del 12 aniversario de la masacre, se propuso la creación de una Comisión de la verdad. La alternancia partidista no ha traído ningún avance en el esclarecimiento del caso.

Lugar y fecha
 

Acteal, Chiapas / 22 de diciembre de 1997

Hechos

 
45 indígenas tzotziles –21 menores de edad, 17 mujeres adultas y 7 hombres adultos-- fueron asesinados mientras rezaban en una iglesia de la comunidad de Acteal. Los responsables directos de la masacre fueron grupos paramilitares. Según testigos, las víctimas,  pertenecientes a la organización "Las Abejas", fueron masacradas por unos 90 paramilitares, presuntamente miembros del grupo Máscara Roja, en una operación que se extendió durante siete horas y que se desarrolló a sólo 200 metros de un retén de la policía.
Evolución a la fecha  

En 1998 la PGR presentó un “libro blanco” en el que atribuía la masacre a conflictos intra e intercomunitarios. En 2001 comienza el retorno de los desplazados y es retirada una de las 19 bases militares. En diciembre de 2006 un grupo de juristas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)  asume la defensa de los procesados.

El Centro Fray Bartolomé de las Casas informa que a diez años de la masacre han sido sometidos a proceso 11 funcionarios de bajo nivel y 87 civiles indígenas, quedando pendientes de cumplimentar 27 órdenes de aprehensión. 27 de ellos han sido condenados definitivamente a penas de entre 35 y 40 años de prisión y 49 más han sido sentenciados a 26 años de prisión este año, aunque en noviembre un juez redujo la pena a 25 años. 2 inculpados fueron liberados por “razones humanitarias”.

A 10 años de los acontecimientos, las hostilidades se han recrudecido en torno a las comunidades zapatistas, ante la baja en la atención que prestan al movimiento los medios de comunicación. A lo largo del año han sido constantes y consistentes las denuncias de diversas comunidades, señalando que los grupos paramilitares se están rearticulando.

Al aproximarse el aniversario de los hechos Héctor Aguilar Camín abrió la polémica al publicar una serie de artículos en donde sustenta la tesis del conflicto intercomunitario. A partir de ello se desata un debate entre las víctimas, organismos de derechos humanos y algunos intelectuales, contra la tesis de Aguilar Camín. Al mismo tiempo los abogados del CIDE comenzaron una intensa campaña en medios electrónicos para exponer su tesis de que los inculpados son inocentes. Se han señalado acciones de la iglesia presbiteriana para liberar a algunos de sus fieles que han sido condenados.

En noviembre el gobierno estatal anunció una nueva investigación y el día del aniversario fue aprehendido Antonio Sántiz López, cabeza de los paramilitares de Chenalhó, en una acción que fue interpretada como un intento por acallar las voces críticas.